domingo, 6 de julio de 2008

Para que tú me oigas...

"Para que tu me oigas" Principiaban las palabras que alguna vez fueron para mí.
No eran tuyas , pero no sabías de que mejor forma pudieron expresarse.
Recuerdo tus momentos sombríos, los cuales hacía mios y los dejabas desvanacerse cuando dibujabas una sonrrisa, que lejos estaba de serlo, era una mueca extraña a la que no estabas acostumbrado.

Yo tenía miedo.
Miedo que de que me gustara ese gesto, de que me acostumbrara a el.
Tenía miedo del tiempo que amenazaba con caernos encima, para darme cuenta algun día que todo había sido en vano.
Tenía miedo que alguién pronunciara un "Te lo dije".
Tenía miedo.

Tengo miedo.

Tengo miedo de que seas tu esa parte que me falta y de seguir cayendo el el circulo vicioso al que me tienes acostumbrada.
Acostumbrada, es eso, le tengo miedo a la costumbre.

2 comentarios:

Estefanía Toledo dijo...

hola, no me conoces, ni yo a tí.
pero te confesaré que me ha gustado mucho la manera en que escribes, sin bromear creo que me he leido la mayoria de tus entradas. no estoy segura de como caí en tu blog. pero me alegra haberlo hecho.

hay cosas que escribes, con las que mucha gente podria quedarse identificada, y yo me encuentro entre esas 'mucha gente'.

saludos!

Mr. Absinthe dijo...

pero ve el lado positivo, no hay nada mejor que acostumbrarse a lo bueno...